Valoración
Cuánto vale una empresa y por qué. Son los conceptos que sostienen cualquier intento serio de responder si una acción está cara o barata.
Descuento de flujos de caja (DCF)
El descuento de flujos de caja (DCF) es un método de valoración que calcula cuánto vale hoy una empresa a partir del dinero que se espera que genere en el futuro. Cada flujo futuro se divide entre un factor de descuento que refleja el riesgo y el paso del tiempo, y la suma de todos ellos es el valor de la empresa. Su virtud es que obliga a explicitar los supuestos; su límite, que el resultado depende por completo de ellos.
Valor = Σ FCF₍ₜ₎ ÷ (1 + WACC)ᵗ + valor terminal Ver también: WACC · FCF · valor terminal · DCF three-stage · mid-year convention DCF three-stage
Un DCF three-stage es un descuento de flujos de caja que divide el futuro en tres tramos con crecimientos distintos: unos años de proyección explícita, una fase de transición en la que el crecimiento se desacelera gradualmente y una fase final de crecimiento estable a perpetuidad. Evita el error habitual de proyectar el crecimiento actual para siempre, que es lo que más infla las valoraciones de empresas en expansión.
Ver también: DCF · valor terminal WACC (coste medio ponderado del capital)
El WACC es el coste medio que le supone a una empresa financiarse, ponderando lo que paga por su deuda y lo que exigen sus accionistas según el peso de cada uno. En una valoración DCF es la tasa a la que se descuentan los flujos futuros: cuanto mayor es el WACC, menor es el valor presente de la empresa. Un cambio de un punto en el WACC puede mover la valoración más de un 15 %.
WACC = (E÷V)·Re + (D÷V)·Rd·(1 − t) Ver también: CAPM · ROIC · punto básico CAPM (modelo de valoración de activos financieros)
El CAPM es el modelo que estima la rentabilidad que un accionista debería exigir a una acción. Parte de la rentabilidad de un activo sin riesgo, normalmente el bono soberano, y le suma una prima proporcional al riesgo de mercado de esa acción, medido por su beta. Es la vía habitual de calcular el coste de los fondos propios que entra después en el WACC.
Re = Rf + β · (Rm − Rf) Ver también: beta · WACC Beta
La beta mide cuánto se mueve una acción respecto al conjunto del mercado. Una beta de 1 indica que la acción tiende a moverse igual que el índice; por encima de 1, amplifica sus subidas y sus bajadas; por debajo de 1, las amortigua. Es el parámetro que traduce el riesgo de mercado en el CAPM, y se calcula sobre datos históricos, así que describe el pasado, no promete el futuro.
Ver también: CAPM · volatilidad · alfa Valor terminal
El valor terminal es la parte de una valoración DCF que recoge todo lo que la empresa generará más allá del último año proyectado. Suele calcularse suponiendo un crecimiento constante y modesto a perpetuidad, nunca superior al crecimiento de la economía. En la práctica concentra a menudo más de la mitad del valor total, por lo que sus supuestos merecen el mismo escrutinio que las proyecciones año a año.
VT = FCF₍ₙ₎ · (1 + g) ÷ (WACC − g) Ver también: DCF · WACC · DCF three-stage Mid-year convention
La mid-year convention es un ajuste técnico del DCF que asume que los flujos de caja llegan repartidos a lo largo del año y no de golpe el 31 de diciembre. Descontarlos desde la mitad del año, en lugar del final, corrige un sesgo que de otro modo infravalora la empresa de forma sistemática. El efecto es pequeño pero constante, y por eso es práctica estándar en valoración profesional.
Ver también: DCF Margen de seguridad
El margen de seguridad es la diferencia entre el valor que una valoración atribuye a una empresa y el precio al que cotiza. Comprar con margen de seguridad significa pagar por debajo del valor estimado, de modo que un error en los supuestos no se traduzca automáticamente en una pérdida. Es el reconocimiento explícito de que toda valoración es una estimación, no una medición.
Ver también: DCF · PER BPA (beneficio por acción)
El beneficio por acción (BPA) es el beneficio neto de una empresa dividido entre el número de acciones en circulación. Existe en dos versiones: el básico, que usa las acciones actuales, y el diluido, que además cuenta las que podrían llegar a existir por opciones, convertibles o planes de retribución. El diluido es el que conviene mirar, porque refleja lo que le tocaría a cada acción si se ejerciera todo lo pendiente.
BPA = beneficio neto ÷ acciones en circulación Ver también: PER · sorpresa de resultados · beneficio ajustado Precio / valor contable (P/B)
El precio sobre valor contable (P/B) compara la capitalización bursátil de una empresa con su patrimonio neto, es decir, con lo que quedaría si vendiera todos sus activos y pagara todas sus deudas al valor que figura en las cuentas. Un P/B por debajo de 1 significa que el mercado paga menos de lo que dicen los libros. Es útil en banca y aseguradoras, donde el balance sí refleja el negocio, y engañoso en empresas cuyo valor está en marcas, software o personas, que apenas aparecen en el activo.
P/B = capitalización bursátil ÷ patrimonio neto Ver también: capitalización · PER · ROE PEG (PER ajustado por crecimiento)
El PEG divide el PER de una empresa entre su tasa de crecimiento esperada del beneficio. Nace de una intuición razonable: un PER alto se justifica si el beneficio crece deprisa, y uno bajo puede ser una trampa si el negocio se está encogiendo. Su debilidad es que el denominador es una estimación, así que el PEG hereda todo el optimismo o el error que haya en la previsión de crecimiento.
PEG = PER ÷ crecimiento esperado del BPA (%) Ver también: PER · BPA · consenso Prima de riesgo de mercado
La prima de riesgo de mercado es la rentabilidad extra que un inversor exige por comprar acciones en lugar de un activo considerado sin riesgo, normalmente deuda pública. Es la pieza del CAPM que traduce el riesgo en una cifra de rentabilidad exigida, y por tanto entra en el WACC y acaba moviendo cualquier valoración por descuento de flujos. No se observa directamente: se estima, y dos estimaciones razonables pueden diferir en más de un punto porcentual.
Ver también: CAPM · WACC · beta Fundamentales
Las cifras que salen de las cuentas anuales y describen cómo va el negocio de verdad, al margen de lo que haga la cotización.
Flujo de caja libre (FCF)
El flujo de caja libre (FCF) es el dinero que le sobra a una empresa después de pagar sus gastos operativos y las inversiones necesarias para mantener el negocio en marcha. Es el efectivo realmente disponible para devolver deuda, repartir dividendos o recomprar acciones, y es la magnitud que se descuenta en un DCF. A diferencia del beneficio contable, es difícil de maquillar.
FCF = flujo de caja operativo − CapEx Ver también: DCF · EBITDA EBITDA
El EBITDA es el beneficio de una empresa antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones. Sirve para comparar la rentabilidad operativa de compañías con distinta estructura financiera o fiscal, pero ignora deliberadamente el coste de reponer los activos, por lo que no equivale a caja generada. En negocios muy intensivos en capital, la diferencia entre EBITDA y flujo de caja libre es enorme.
Ver también: FCF · EV/EBITDA · deuda neta / EBITDA Valor de empresa (EV)
El valor de empresa (EV, enterprise value) es lo que costaría comprar una compañía entera: su capitalización bursátil más la deuda que se asume, menos la caja que ya tiene. A diferencia de la capitalización, el EV no depende de cómo esté financiada la empresa, lo que permite comparar dos compañías del mismo sector aunque una vaya cargada de deuda y la otra no.
EV = capitalización + deuda − caja Ver también: capitalización · deuda neta EV/EBITDA
El EV/EBITDA indica cuántas veces el beneficio operativo anual se paga por comprar la empresa completa. Es el múltiplo preferido para comparar compañías con niveles de deuda muy distintos, porque tanto el numerador como el denominador son anteriores al efecto de la financiación. Solo tiene sentido comparado con empresas del mismo sector: lo que es caro en distribución es barato en software.
Ver también: EV · PER PER (relación precio-beneficio)
El PER indica cuántas veces el beneficio anual por acción está pagando el mercado por una acción. Un PER de 20 significa que se pagan 20 años de beneficio actual. Sirve para comparar empresas del mismo sector y para situar una compañía frente a su propia historia, pero deja de tener sentido cuando la empresa tiene pérdidas, y un PER bajo suele indicar un problema antes que una ganga.
PER = precio por acción ÷ beneficio por acción Ver también: EV/EBITDA · margen de seguridad · PEG · TTM · P/B ROE (rentabilidad sobre fondos propios)
El ROE mide cuánto beneficio genera una empresa por cada euro aportado por sus accionistas. Un ROE alto y sostenido indica un negocio capaz de reinvertir con éxito, pero conviene leerlo junto al endeudamiento: la deuda puede inflar el ROE sin mejorar en nada el negocio subyacente, porque reduce los fondos propios que están en el denominador.
ROE = beneficio neto ÷ fondos propios Ver también: ROIC · deuda neta · ROCE ROIC (retorno sobre el capital invertido)
El ROIC mide la rentabilidad que obtiene una empresa sobre todo el capital que emplea, venga de accionistas o de acreedores. Comparado con el WACC responde a la pregunta decisiva de si la compañía crea o destruye valor: solo lo crea cuando su ROIC supera de forma sostenida su coste de capital. Es, para muchos inversores, el mejor indicador aislado de calidad de un negocio.
ROIC = NOPAT ÷ capital invertido Ver también: WACC · ROE · ROCE Margen operativo
El margen operativo es el porcentaje de las ventas que queda como beneficio después de los costes de explotación, antes de intereses e impuestos. Mide la eficiencia del negocio en sí, y su evolución a lo largo de los años dice más sobre la salud de una empresa que su nivel absoluto en un ejercicio suelto: un margen que se estrecha año tras año es una señal de alarma aunque siga siendo alto.
Margen operativo = beneficio operativo ÷ ingresos Ver también: EBITDA · margen bruto Deuda neta
La deuda neta es la deuda financiera total de una empresa menos su caja y equivalentes. Refleja el endeudamiento real: una compañía con mucha deuda pero también mucha caja está menos apalancada de lo que parece. Suele leerse dividida entre el EBITDA, para medir cuántos años de beneficio operativo haría falta para saldarla; por encima de tres veces, el margen de maniobra se estrecha.
Deuda neta = deuda financiera total − caja Ver también: EV · EBITDA · deuda neta / EBITDA Rentabilidad por dividendo
La rentabilidad por dividendo es el dividendo anual que reparte una acción dividido entre su precio. Expresa el retorno en efectivo que recibe el accionista al precio actual. Una rentabilidad inusualmente alta suele deberse a una caída del precio, no a una mejora del dividendo, y merece comprobarse antes de interpretarse como buena señal.
Rentabilidad = dividendo anual ÷ precio Ver también: payout · fecha ex-dividendo Payout ratio
El payout ratio es el porcentaje del beneficio que una empresa reparte como dividendo. Un payout bajo deja margen para reinvertir y para sostener el dividendo en los años malos; uno cercano o superior al 100 % indica que la compañía reparte todo lo que gana, o más, y hace el dividendo vulnerable a cualquier caída de resultados.
Payout = dividendos ÷ beneficio neto Ver también: rentabilidad por dividendo · fecha ex-dividendo ROCE (retorno sobre el capital empleado)
El ROCE mide el beneficio operativo que una empresa obtiene por cada euro de capital empleado, entendido como patrimonio neto más deuda financiera. Responde a si el negocio genera más de lo que le cuesta el dinero que utiliza: un ROCE sostenido por encima del WACC es la definición práctica de crear valor. Se parece al ROIC, del que se diferencia sobre todo en que trabaja antes de impuestos y en el trato de la caja.
ROCE = beneficio operativo ÷ (patrimonio neto + deuda financiera) Ver también: ROIC · WACC · margen operativo Deuda neta / EBITDA
La ratio de deuda neta sobre EBITDA indica cuántos años de beneficio operativo antes de amortizaciones haría falta para cancelar la deuda financiera neta. Es la forma más directa de dimensionar el endeudamiento respecto a la capacidad de generar caja, y la referencia que usan los bancos en sus condiciones de préstamo. Por encima de 3 suele encender avisos, aunque el umbral tolerable depende mucho del sector: una eléctrica regulada convive con niveles que asfixiarían a una empresa cíclica.
Deuda neta ÷ EBITDA Ver también: deuda neta · EBITDA Capex (inversión en activo fijo)
El capex es el dinero que una empresa invierte en activos de larga duración: fábricas, maquinaria, tiendas, servidores. Se distingue entre el capex de mantenimiento, necesario para que el negocio siga funcionando igual, y el de expansión, que busca hacerlo crecer. La distinción importa porque solo el primero se resta para llegar al flujo de caja libre en sentido estricto, y porque una empresa que recorta capex puede embellecer su caja durante unos años a costa de su futuro.
Ver también: FCF · flujo de caja operativo Flujo de caja operativo
El flujo de caja operativo es el efectivo que entra y sale por la actividad ordinaria de una empresa, antes de inversiones y de operaciones de financiación. Parte del beneficio contable y le devuelve los apuntes que no mueven dinero, como las amortizaciones, ajustando además el circulante. Comparar beneficio y flujo operativo a lo largo de varios años es uno de los controles más útiles que existen: si el beneficio crece y la caja operativa no lo sigue, algo se está reconociendo antes de cobrarse.
Ver también: FCF · capex · fondo de maniobra Fondo de maniobra
El fondo de maniobra es la diferencia entre el activo corriente y el pasivo corriente: lo que una empresa cobrará o convertirá en dinero dentro del año menos lo que tendrá que pagar en ese mismo plazo. Mide el colchón con el que afronta sus compromisos a corto. Un fondo negativo no siempre es mala señal: los supermercados cobran al contado y pagan a sus proveedores a noventa días, y financian el negocio precisamente con ese desfase.
Fondo de maniobra = activo corriente − pasivo corriente Ver también: flujo de caja operativo · deuda neta Margen bruto y margen neto
El margen bruto es lo que queda de cada euro vendido después de restar el coste directo de producir o comprar lo vendido, y el margen neto es lo que sobra al final, ya descontados todos los gastos, intereses e impuestos. Entre uno y otro se lee la estructura de costes de un negocio: un margen bruto alto que se convierte en un margen neto pequeño delata una empresa con mucha estructura, mucha deuda o ambas cosas.
Margen bruto = (ventas − coste de ventas) ÷ ventas Ver también: margen operativo · EBITDA TTM (últimos doce meses)
TTM es la suma de los cuatro últimos trimestres publicados, en lugar del último ejercicio cerrado. Sirve para tener una cifra anual actualizada sin esperar al cierre contable, y es la base habitual de ratios como el PER cuando se quiere que reflejen la situación reciente. Conviene comprobar que los cuatro trimestres se seleccionan por fecha y no por simple recuento: cuando una empresa republica o retrasa un trimestre, contar hacia atrás sin mirar el calendario produce un año de doce o de quince meses.
Ver también: PER · BPA Beneficio ajustado frente a GAAP e IFRS
El beneficio reportado es el que sale de aplicar la norma contable, US GAAP en Estados Unidos o IFRS en Europa. El beneficio ajustado es el que publica la propia empresa después de excluir partidas que considera extraordinarias: reestructuraciones, deterioros, retribución en acciones. La diferencia puede ser enorme y no está normalizada, así que cada compañía ajusta a su manera. De ahí la regla que más se incumple al leer resultados: si el consenso de analistas está en cifra ajustada, comparar contra ella el beneficio reportado no mide una sorpresa, mide una diferencia de criterio contable.
Ver también: BPA · sorpresa de resultados · consenso Sorpresa de resultados (beat y miss)
La sorpresa de resultados es la diferencia entre lo que una empresa publica y lo que el consenso de analistas esperaba. Si supera la estimación se habla de beat y si se queda por debajo, de miss. Explica buena parte de los movimientos bruscos el día de la publicación, porque el precio ya incorporaba la previsión y solo reacciona a lo que no estaba descontado. Una sorpresa honesta exige comparar magnitudes homogéneas, y mirar los ingresos además del beneficio: superar en beneficio recortando gastos mientras las ventas decepcionan cuenta una historia muy distinta.
Sorpresa (%) = (real − estimado) ÷ |estimado| × 100 Ver también: consenso · beneficio ajustado · BPA Riesgo
Cuánto se puede perder y con qué probabilidad. Son las medidas que convierten una intuición incómoda en un número con el que se puede trabajar.
Volatilidad
La volatilidad mide la intensidad con la que oscila el precio de un activo alrededor de su tendencia, y se expresa habitualmente como la desviación típica anualizada de sus rentabilidades. Es la medida de riesgo más extendida, aunque tiene un defecto conocido: trata igual las subidas bruscas que las caídas, y al inversor solo le quitan el sueño las segundas.
Ver también: beta · ratio de Sharpe · pre-market VaR (valor en riesgo)
El VaR estima la pérdida máxima que una cartera no debería superar en un plazo dado con un nivel de confianza determinado. Un VaR del 5 % a un día del 3 % significa que, en 95 de cada 100 días, la pérdida diaria no pasaría del 3 %. Su límite es evidente y célebre: no dice absolutamente nada sobre cuánto se puede perder en los otros cinco días.
Ver también: CVaR · Montecarlo CVaR (pérdida esperada en cola)
El CVaR, también llamado expected shortfall, responde justo a lo que el VaR deja fuera: cuál es la pérdida media en los peores escenarios, aquellos que superan el umbral del VaR. Por eso describe mejor el riesgo de cola y suele considerarse una medida más prudente. Si el VaR dice dónde empieza el mal día, el CVaR dice cómo de malo es de media.
Ver también: VaR · máximo drawdown Máximo drawdown
El máximo drawdown es la mayor caída acumulada desde un máximo hasta el mínimo posterior a lo largo de un periodo. Mide el peor golpe que habría sufrido quien entró justo en el peor momento, y es la cifra que mejor anticipa si un inversor podrá sostener una estrategia sin abandonarla: una cartera con un drawdown del 50 % exige un 100 % de subida solo para volver al punto de partida.
Ver también: CVaR · backtesting Simulación de Montecarlo
Una simulación de Montecarlo genera miles de trayectorias posibles para una cartera, cada una con rentabilidades aleatorias coherentes con su volatilidad y sus correlaciones históricas. En lugar de un único resultado, devuelve una distribución de desenlaces con sus probabilidades, lo que permite hablar de escenarios en vez de predicciones. Es tan buena como los supuestos que la alimentan.
Ver también: VaR · correlación Correlación
La correlación mide, entre −1 y +1, hasta qué punto dos activos se mueven a la vez. Cerca de +1 suben y bajan juntos; cerca de −1 se compensan; cerca de 0 son independientes. Es el fundamento de la diversificación, con una advertencia importante: en las crisis las correlaciones tienden a dispararse hacia 1, justo cuando más falta hacía que no lo hicieran.
Ver también: frontera eficiente · Montecarlo Ratio de Sharpe
El ratio de Sharpe divide la rentabilidad obtenida por encima del activo sin riesgo entre la volatilidad asumida para conseguirla. Responde a cuánto se ha ganado por cada unidad de riesgo soportada, y permite comparar estrategias que no tendría sentido juzgar solo por su rentabilidad bruta: ganar un 20 % con sobresaltos constantes no es lo mismo que ganar un 12 % sin ellos.
Sharpe = (Rp − Rf) ÷ σp Ver también: volatilidad · ratio de Sortino Frontera eficiente
La frontera eficiente es el conjunto de carteras que ofrecen la máxima rentabilidad esperada para cada nivel de riesgo. Cualquier cartera situada por debajo de esa frontera puede mejorarse: existe otra combinación de los mismos activos que rinde más sin asumir más riesgo, o que asume menos riesgo por la misma rentabilidad. Es la idea central de la teoría moderna de carteras.
Ver también: correlación · ratio de Sharpe Alfa
El alfa es la parte de la rentabilidad de una cartera que no se explica por su exposición al mercado. Si la beta dice cuánto debería haber subido una cartera dado lo que hizo el índice, el alfa es lo que subió por encima o por debajo de esa expectativa. Es la medida habitual de si una gestión aporta algo, y también la más fácil de confundir con suerte: en periodos cortos, un alfa positivo rara vez es distinguible del azar.
Alfa = rentabilidad real − rentabilidad esperada según beta Ver también: beta · CAPM · ratio de Sharpe Ratio de Sortino
El ratio de Sortino mide la rentabilidad obtenida por unidad de riesgo, igual que el de Sharpe, pero contando en el denominador solo la volatilidad de las caídas. Parte de una objeción sensata al de Sharpe: penalizar las subidas bruscas como si fueran riesgo no se corresponde con lo que preocupa a un inversor. Suele dar cifras más altas que el de Sharpe para la misma cartera, así que compararlos entre sí no significa nada; solo tiene sentido comparar Sortino con Sortino.
Sortino = (rentabilidad − tasa libre de riesgo) ÷ desviación a la baja Ver también: ratio de Sharpe · volatilidad · drawdown CAGR (crecimiento anual compuesto)
El CAGR es la tasa constante a la que tendría que crecer una magnitud cada año para pasar de su valor inicial al final en el periodo medido. Convierte una evolución irregular en una sola cifra anual comparable, y por eso es la forma correcta de resumir una rentabilidad plurianual: sumar los porcentajes de cada año y dividir entre el número de años da un resultado sistemáticamente equivocado. Lo que oculta es el camino, y el camino importa: dos series con el mismo CAGR pueden haber tenido caídas intermedias muy distintas.
CAGR = (valor final ÷ valor inicial)^(1 ÷ años) − 1 Ver también: máximo drawdown · backtesting Mercado y herramientas
Vocabulario del día a día: cómo se mide una empresa en bolsa y cómo se llaman las herramientas con las que se la analiza.
Capitalización bursátil
La capitalización bursátil es el valor de mercado de todas las acciones de una empresa: el precio de la acción multiplicado por el número de acciones en circulación. Es la medida habitual del tamaño de una compañía y determina su clasificación en gran, mediana o pequeña capitalización, que a su vez condiciona su liquidez y su presencia en los índices.
Capitalización = precio × acciones en circulación Ver también: EV · free float · split Free float
El free float es la parte del capital de una empresa que cotiza libremente en el mercado, excluyendo las participaciones de control que no se negocian. Un free float reducido implica menos liquidez y movimientos de precio más bruscos ante órdenes de tamaño moderado, algo que conviene tener presente antes de tomar una posición grande en una compañía pequeña.
Ver también: capitalización · split Screener
Un screener es un filtro que recorre un universo amplio de valores y devuelve solo los que cumplen los criterios que se le indican, como un rango de PER, un ROIC mínimo o un sector concreto. Sirve para pasar de miles de posibilidades a una lista corta sobre la que sí merece la pena investigar a fondo. Es una herramienta de descarte, no de decisión.
Ver también: PER · ROIC Backtesting
El backtesting consiste en aplicar una estrategia sobre datos históricos para ver cómo se habría comportado. Es útil para descartar ideas que nunca funcionaron, pero un buen resultado pasado no garantiza nada: el riesgo principal es ajustar tanto la estrategia a la historia que deje de funcionar fuera de ella. Los resultados de un backtest son simulados, nunca rentabilidades reales.
Ver también: máximo drawdown · aviso legal · screener Operaciones de iniciados (insiders)
Las operaciones de iniciados son las compras y ventas de acciones que realizan directivos y consejeros sobre su propia empresa, y que deben comunicarse públicamente al regulador. Las compras suelen leerse como señal de confianza, porque nadie conoce mejor el negocio; las ventas admiten muchas explicaciones ajenas a él, desde impuestos hasta liquidez personal, y por eso informan mucho menos.
Ver también: consenso de analistas Consenso de analistas
El consenso de analistas es la media de las estimaciones y recomendaciones que publican las casas de análisis que cubren un valor, normalmente sobre beneficios futuros y precio objetivo. Es un punto de referencia sobre las expectativas del mercado, no una previsión fiable: su utilidad está más en la reacción cuando los resultados lo incumplen que en su acierto.
Ver también: PER · operaciones de iniciados ETF (fondo cotizado)
Un ETF es un fondo de inversión que cotiza en bolsa como si fuera una acción, de modo que se compra y se vende durante toda la sesión al precio de mercado. La mayoría replica un índice, lo que permite comprar una cesta entera de valores en una sola operación y con comisiones muy inferiores a las de la gestión activa. Lo que hay que mirar antes de elegir uno no es su nombre, sino qué replica exactamente, cómo lo replica, qué gastos corrientes cobra y cuánto se desvía en la práctica del índice al que sigue.
Ver también: TER · liquidez · capitalización TER (gastos corrientes)
El TER es el porcentaje anual que un fondo o un ETF descuenta del patrimonio para cubrir su gestión, depósito y administración. No se cobra aparte: se resta día a día del valor liquidativo, así que la rentabilidad publicada ya lo lleva descontado. Parece pequeño y no lo es: sobre horizontes largos, la diferencia entre un 0,20 % y un 1,20 % anual se come una parte muy considerable del resultado final, por el mismo efecto compuesto que hace crecer la inversión.
Ver también: ETF · CAGR Fecha ex-dividendo
La fecha ex-dividendo es el día a partir del cual comprar una acción ya no da derecho al próximo dividendo. Para cobrarlo hay que tenerla antes de esa fecha; quien compra ese día o después, no lo recibe. En la apertura de la sesión ex-dividendo el precio suele abrir descontado aproximadamente en el importe repartido, lo que explica caídas que en un gráfico parecen bruscas y no responden a ninguna noticia. Por eso las series históricas ajustadas corrigen ese salto: sin el ajuste, cualquier cálculo de rentabilidad a largo plazo sale mal.
Ver también: rentabilidad por dividendo · payout Split y contrasplit
Un split divide cada acción en varias, multiplicando el número de títulos y reduciendo el precio en la misma proporción. Un contrasplit hace lo contrario: agrupa varias acciones en una y eleva el precio. En ninguno de los dos casos cambia el valor de la participación ni el de la empresa. Importan por lo que rompen: cualquier serie histórica o cifra por acción que no esté ajustada por splits produce comparaciones sin sentido, y un BPA de hace diez años sin corregir puede estar equivocado por un factor de cuatro.
Ver también: BPA · capitalización Punto básico
Un punto básico es una centésima parte de un punto porcentual, es decir, un 0,01 %. Se usa para hablar de tipos de interés, rentabilidades de bonos y comisiones sin la ambigüedad de los porcentajes: decir que un tipo sube un 2 % puede significar que pasa del 4 % al 6 % o del 4 % al 4,08 %, mientras que decir que sube 200 puntos básicos no admite dos lecturas. Un recorte típico de un banco central son 25 puntos básicos.
100 puntos básicos = 1 % Ver también: prima de riesgo · TER Perfil de volumen y POC
El perfil de volumen reparte el volumen negociado por niveles de precio en lugar de por tiempo, de modo que muestra a qué precios se ha cruzado realmente el papel. El nivel con más volumen acumulado se llama POC, punto de control, y se interpreta como el precio donde más consenso hubo entre compradores y vendedores. Las zonas de poco volumen suelen atravesarse deprisa y las de mucho tienden a frenar el precio. Es una lectura descriptiva del pasado, no una previsión.
Ver también: liquidez · backtesting Pre-market y after-hours
El pre-market y el after-hours son las franjas de negociación anteriores y posteriores a la sesión ordinaria. Existen porque buena parte de las noticias que mueven a una empresa, empezando por sus resultados, se publican fuera del horario regular. Tienen mucho menos volumen que la sesión, de modo que las horquillas se ensanchan y un movimiento espectacular puede corresponder a muy pocas operaciones. Un salto del 8 % en after-hours no anticipa de forma fiable dónde abrirá el valor al día siguiente.
Ver también: liquidez · sorpresa de resultados Liquidez
La liquidez de un valor es la facilidad para comprarlo o venderlo sin mover su precio. Se aprecia en el volumen negociado y sobre todo en la horquilla, la diferencia entre el mejor precio de compra y el de venta en cada momento. Es un coste invisible que no aparece en ninguna comisión: en un valor estrecho, entrar y salir puede costar varias décimas antes de que el precio se haya movido un céntimo. Y es un riesgo además de un coste, porque la liquidez tiende a desaparecer justo cuando más falta hace, en las caídas.
Ver también: free float · perfil de volumen · volatilidad