¿Qué es Celsmar?
Celsmar es un terminal de análisis bursátil que funciona en el navegador y reúne en una sola pantalla lo que suele estar repartido entre varias herramientas: cotizaciones, cuentas anuales, valoración, cartera y análisis. Está pensado para el inversor particular que quiere estudiar una empresa a fondo sin pagar una licencia profesional.
La diferencia con una web de cotizaciones es el recorrido completo. No enseña solo el precio: enseña de dónde sale cada cifra, cómo se traduce en una valoración y qué queda cuando se contrastan los argumentos a favor y en contra. Todo el trabajo se hace sobre datos verificados, y cuando una cifra no existe para una empresa concreta se dice, en lugar de rellenar el hueco con una estimación. Funciona en el navegador, sin instalar nada, y el plan gratuito ya da acceso a datos reales, no a una demo con cifras de ejemplo.
¿Qué se puede hacer con él?
Con Celsmar se abre cualquier valor del universo cubierto y se trabaja de principio a fin. Se consultan sus cuentas históricas con los ratios ya calculados, se valora la empresa por descuento de flujos moviendo los supuestos, se filtra su sector con un screener y se sigue la posición en una cartera que calcula rentabilidad y riesgo sobre las posiciones reales.
A eso se suma el contexto: calendario de resultados, noticias con su fuente, movimientos de directivos e institucionales, indicadores técnicos y pruebas de estrategias sobre datos pasados. La idea no es tener doce herramientas sueltas, sino que cada una empiece donde la anterior lo dejó, sobre la misma empresa y los mismos números. El universo cubierto son acciones de los principales mercados de Estados Unidos y Europa, las mayores criptomonedas y una selección de ETFs, más las mesas de divisas, deuda pública, materias primas, índices y futuros.
¿Qué no hace Celsmar?
Celsmar no ejecuta órdenes, no gestiona dinero y no da recomendaciones personalizadas. No es una empresa de servicios de inversión ni está supervisada por la CNMV: es una herramienta de información y análisis, y la decisión de comprar o vender es siempre de quien la usa.
Tampoco predice el mercado. Una valoración por descuento de flujos es el resultado de unos supuestos concretos, no una previsión, y por eso esos supuestos están a la vista y se pueden cambiar: así cualquiera comprueba cuánto se mueve el resultado al tocarlos. Y no se inventan datos. Cuando una cifra no está disponible para una empresa, aparece marcada como ausente en lugar de estimarse. Tampoco custodia dinero ni se conecta con tu bróker: las posiciones de la cartera las introduces tú, y sirven para medir, no para operar. Puedes leer el detalle en el aviso legal.
¿Para quién es?
Celsmar está hecho para quien invierte su propio dinero y quiere entender lo que compra: alguien que ya sabe leer una cuenta de resultados, o que quiere aprender a hacerlo, y que hasta ahora repartía ese trabajo entre una web de cotizaciones, una hoja de cálculo y unos cuantos foros.
No hace falta ser analista profesional. Los términos técnicos que aparecen en pantalla están explicados en un glosario abierto, y las valoraciones vienen con sus supuestos delante para que se puedan discutir. Quien busque señales automáticas de compra y venta, o que alguien gestione por él, no va a encontrarlo aquí: la herramienta acompaña el análisis, no lo sustituye. El plan gratuito basta para estudiar valores de uno en uno; los de pago amplían el histórico disponible y el número de informes al mes.