Capex (inversión en activo fijo)
El capex es el dinero que una empresa invierte en activos de larga duración: fábricas, maquinaria, tiendas, servidores. Se distingue entre el capex de mantenimiento, necesario para que el negocio siga funcionando igual, y el de expansión, que busca hacerlo crecer. La distinción importa porque solo el primero se resta para llegar al flujo de caja libre en sentido estricto, y porque una empresa que recorta capex puede embellecer su caja durante unos años a costa de su futuro.
Cómo se calcula
El capex no se calcula: se lee del estado de flujos de efectivo, en la línea de adquisiciones de inmovilizado material e intangible. Lo que sí se calcula es su peso: capex ÷ ventas. Una empresa que vende 1.000 M€ e invierte 80 M€ tiene un capex del 8 % sobre ventas, y ese porcentaje dice mucho más que la cifra suelta. Conviene separarlo en dos: el de mantenimiento, que es lo que hay que gastar solo para que el negocio siga funcionando igual, y el de crecimiento, que es lo que se invierte para vender más. La empresa no suele publicar esa división; una aproximación habitual es tomar la amortización del año como proxy del capex de mantenimiento, y lo que exceda, como crecimiento.
Las cifras del ejemplo son inventadas y redondas, para poder rehacer la cuenta a mano. No son datos de ninguna empresa real.
Qué NO es
No es un gasto de la cuenta de resultados: por eso no resta del beneficio el año en que se hace. Se activa en el balance y va pasando a resultados poco a poco como amortización, a lo largo de la vida útil del activo. Por eso una empresa puede tener beneficio y quedarse sin caja: el capex sale del banco entero y hoy, y solo entra en el beneficio a plazos. Y un capex alto no es malo por sí mismo —una eléctrica o una telco lo tienen estructuralmente—; lo que importa es si lo invertido rinde por encima del coste del capital.
Ver también
Míralo sobre datos reales
Celsmar calcula esto sobre las cuentas que las empresas depositan ante su regulador, y enseña de qué línea sale cada cifra. Gratis para empezar, sin tarjeta.
Definición con fines informativos. No es asesoramiento financiero ni una recomendación de compra o venta.