Aquí no se escribe sobre qué comprar. Se escribe sobre de dónde sale cada cifra, cómo se comprueba antes de enseñarla y qué aparece cuando no cuadra. Cada artículo sale de una comprobación que hemos hecho sobre nuestros propios datos, con su fecha y su método.
Abres dos webs, miras la misma empresa y una dice PER 18 y otra PER 26. Ninguna miente: están dividiendo por beneficios distintos. Con calculadora para ver cuánto cambia el ratio según el beneficio que uses.
Las cuatro fechas de un dividendo y la única que decide quién cobra. Por qué la acción baja ese día, por qué cada lote de compra cobra lo suyo y qué hacer cuando la ficha dice que la rentabilidad por dividendo es cero.
Contango y backwardation explicados con la curva real de vencimientos: por qué un ETF de materias primas puede perder valor con el precio subiendo, y por qué la cadena de contratos viene vacía en 20 de 33 símbolos.
Qué significa exactamente que los plazos cortos rindan más que los largos, qué no se puede concluir de ello, y dónde están gratis las dos curvas que de verdad importan — con la advertencia de que la europea es un agregado, no un país.
Calculadora en la propia página: mueve la tasa de descuento y el crecimiento a perpetuidad, y mira cuánto se mueve el valor por acción. Con la rejilla de sensibilidad al lado, para ver el rango que hay detrás de cualquier número con decimales.
Nueve cifras que estaban mal en cuentas publicadas —una empresa con ingresos negativos, otra con un ROE del 3.565 %— y las cuatro causas detrás de casi todas: dos estados, dos generaciones, dos periodos y dos identidades mezclados en la misma fila.
Dos horas después de que ocho empresas publicaran resultados, seis seguían sirviéndose con el trimestre anterior. La diferencia entre el hecho y la cifra, y por qué apretar el sondeo contra un proveedor no acorta una espera que no depende de ti.
Auditar el lector de datos demuestra que lees bien lo que la fuente escribe. No demuestra que lo que escribe sea cierto. Cómo se detecta la diferencia, dónde está el umbral y por qué no se arregla mezclando dos fuentes en la misma columna.
Cuatro reglas, y ninguna es negociable por un titular mejor.
No se escribe sobre un tema porque se busque mucho. Se escribe cuando hay una medición propia detrás una auditoría, un contraste, un error encontrado y se publica con su fecha y su método para que cualquiera pueda discutirla.
Aquí no hay recomendaciones de compra o venta, ni carteras modelo, ni objetivos de precio. Celsmar no está autorizada como empresa de servicios de inversión y esto es información y análisis, no asesoramiento.
Toda cifra que aparece en un artículo dice de cuándo es y de qué medición sale. Cuando el dato no existe o no se ha podido comprobar, se dice en vez de redondearlo hacia algo más presentable.
Los errores que encontramos en nuestros propios datos se publican con el antes y el después. Un blog de una herramienta de datos donde nunca falla nada no informa de nada.
La cuenta gratuita no pide tarjeta. Abre la mesa de deuda soberana y mira la fecha y la fuente de cada fila.