Interés compuesto
El interés compuesto es el que se calcula sobre el capital inicial más los intereses ya acumulados: cada periodo arranca con el capital más grande que dejó el anterior, y por eso el crecimiento se acelera con el tiempo. Es el mecanismo detrás de cualquier inversión a largo plazo, de la reinversión de dividendos y del valor terminal de un DCF.
Cómo se calcula
Con 10.000 € al 5 % anual durante diez años: el primer año genera 500 € y el capital pasa a 10.500 €; el segundo, 525 € sobre 10.500; el décimo, 776 €. Al final hay 16.289 €, que es 10.000 × 1,05¹⁰. Con interés simple, siempre 500 € al año, habría 15.000 €. La diferencia, 1.289 €, son los intereses que han generado los intereses. A veinte años la brecha se abre: 26.533 € compuesto frente a 20.000 € simple. Con aportaciones periódicas la cuenta se hace mes a mes, y para eso está la calculadora.
Las cifras del ejemplo son inventadas y redondas, para poder rehacer la cuenta a mano. No son datos de ninguna empresa real.
Qué NO es
No es una rentabilidad garantizada ni una promesa de que el dinero «trabaje solo»: la fórmula multiplica por lo que el activo rinda de verdad, y si rinde cero o negativo, compone en esa dirección. Tampoco es lo mismo capitalizar cada año que cada mes, aunque la diferencia sea pequeña frente a la que marcan los años. Y la regla del 72 (72 ÷ rentabilidad = años en doblar) es una aproximación de pizarra, no la fórmula.
Fórmula
Capital final = Capital inicial × (1 + r)ⁿ Con datos reales
Capital inicial, aportación mensual, rentabilidad y años, con la tabla año a año: calculadora de interés compuesto. Y el ritmo anual entre dos valores: calculadora de CAGR.
Míralo sobre datos reales
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Definición con fines informativos. No es asesoramiento financiero ni una recomendación de compra o venta.